Con nuestra metodología de enseñanza para la robótica educativa perseguimos el objetivo de permitir un desarrollo de los alumnos en el mayor rango de capacidades posibles, son indudables los beneficios del uso de la robótica en las áreas de conocimiento como la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Pero mediante la robótica educativa y siempre a través de la motivación del juego, conseguimos un entorno favorable para la creatividad, liderazgo, autoconocimiento y trabajo colaborativo. Esta es nuestra principal motivación, conseguir que nuestros alumnos aumenten su capacidad en áreas conocimiento que tradicionalmente no han sido transmitidas en un ambiente tan motivador.

Este objetivo se encuentra más cerca gracias a las diferentes herramientas que nos ofrece la robótica educativa, con nuestros kits para diferentes edades, nuestra metodología interdisciplinar y multilenguaje (tanto lingüístico como digital), con actividades y profesores que favorecen el aprendizaje amable y transversal.

Siempre tomando como referencia las necesidades específicas de los alumnos, sus intereses y capacidades se desarrollan grupos de trabajo y aprendizaje pequeños, con una temporalización acorde a las edades y necesidades, con materiales muy diversos que introducen de un modo rápido las novedades que la tecnología nos brinda y facilitando la metodología de aprender haciendo con sistemas variados que mejoran las posibilidades de adaptación de la metodología a los diferentes perfiles de los alumnos.

De modo que la experiencia con la robótica educativa nos demuestra cada día que potencia una serie de aspectos de nuestros alumnos que a buen seguro se amplían con cada nuevo taller, curso extraescolar o seminario, los beneficios que tenemos identificados son los siguientes:

  • Mejora la capacidad para la planificación y resolución de problemas, siempre desde una visión lógica y analítica. Este aspecto es básico para enfrentarse a la vida real, no únicamente profesional, también en aspectos que pueden centrarse más en las humanidades.
  • Fomenta el interés por la investigación y por tanto aumenta por el proceso de aprendizaje, motivando a los alumnos ante nuevos retos.
  • Mejora la capacidad de trabajo colaborativo, la tutoría entre iguales y la visión de la competitividad de un modo solidario, siempre contando con la suma y aportaciones de los diferentes grupos para una mejora y aprendizaje continuo.
  • Inicia el interés y reduce el miedo a enfrentarse a elementos que se desconocen en el entorno más cercano, permitiendo conocer cómo funciona nuestro entorno y la importancia de los nuevos lenguajes, como la programación.

“La robótica educativa ayuda a los alumnos a razonar; eso vale para Informática y para Filosofía” Eduardo Pina, profesor de la universidad de Navarra.

En definitiva lo que pretendemos con nuestro método de enseñanza es formar a los alumnos para poder hacer frente a los retos que les esperan en el futuro, con la mejor preparación posible, tanto para superar y adaptarse a los cambios constantes que la tecnología nos presenta, como a identificar los riesgos y oportunidades que esta nos aporta. Centrados especialmente en la auto-motivación y el trabajo colaborativo como puente hacia el éxito personal, cuidando las capacidades de cada uno de nuestros alumnos.

En nuestras clases podrán trabajar de un modo experimental aquellos conceptos que en el currículum oficial se incluyen en las asignaturas del colegio, resultando de un gran apoyo para afianzar y reforzar conceptos que se pueden encontrar en un nivel más teórico, como el conocimiento lógico matemático, todo ello con un sistema que les motiva y les permite el aprendizaje lejos de la transmisión del conocimiento tradicional del maestro-alumno.

El sistema de trabajo permite desarrollar las principales competencias básicas que se desarrollan en la legislación educativa:

  • Competencia en comunicación lingüística: desde la propia metodología con diferentes soportes de transmisión, lenguaje oral, escrito, diferentes idiomas, uso de nuevas tecnologías, soportes digitales, hasta los contenidos permiten el trabajo de esta competencia, cómo la introducción de diferentes lenguajes de programación, según el nivel y edad de los alumnos.
  • Competencia matemática: Esta competencia cobra realidad y sentido en la medida que los elementos y razonamientos matemáticos son utilizados para enfrentarse a aquellas situaciones cotidianas que los precisan. Por tanto, la identificación de tales situaciones, la aplicación de estrategias de resolución de problemas, y la selección de las técnicas adecuadas para calcular, representar e interpretar la realidad a partir de la información disponible están incluidas en ella. Este fragmento extraído de la ley educativa define nuestro interés en desarrollar el pensamiento lógico, ayudados por los diferentes soportes que empleamos.
  • Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico: la enseñanza de las materias relacionadas con la robótica permite observar de un modo empírico las aplicaciones en el mundo real, además de introducir al alumno/a en conceptos y realidades que le acompañarán el resto de su aprendizaje y desarrollo como persona.
  • Tratamiento de la información y competencia digital: claramente desde nuestras clases desarrollamos esta competencia y la potenciamos frente al trabajo tradicional en la escuela. A través de los soportes y materiales con los que trabajamos; ordenadores, tablets, teléfonos hasta los propios robots que interactúan a ordenes y programas diseñados por el propio alumno.
  • Competencia para aprender a aprender: Aprender a aprender supone disponer de habilidades para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades. A través de nuestras clases facilitamos que el alumnado consiga y/o potencie aquellas estrategias que le permitan el aprendizaje continuo, tanto trabajando la motivación, trabajo colaborativo, como el autoconocimiento, los puntos de interés y el desarrollo de sistemas para superar los obstáculos o problemas que se le puedan presentar.
  • Competencia en autonomía e iniciativa personal: Supone poder transformar las ideas en acciones; es decir, proponerse objetivos y planificar y llevar a cabo proyectos. Requiere, por tanto, poder reelaborar los planteamientos previos o elaborar nuevas ideas, buscar soluciones y llevarlas a la práctica. Además, analizar posibilidades y limitaciones, conocer las fases de desarrollo de un proyecto, planificar, tomar decisiones, actuar, evaluar lo hecho y autoevaluarse, extraer conclusiones y valorar las posibilidades de mejora. Esta descripción de la propia ley identifica punto por punto aquellos objetivos que pretendemos cumplir y para los que la investigación, análisis, experimentación de nuestras clases trabajan activamente.